9 años han pasado desde aquel gran Liverpool que ganó su última Champions League en Estambul frente al Milán de Ancelotti. Jugadores como Gerrard, Alonso, Kuyt o Dudek llevaron a los ''reds'' a conquistar el último gran título de este club que desde entonces ha vivido demasiados altibajos.
Parece ser que este año las cosas han cambiado por Anfield. El Liverpool, a las ordenes del gran Brednan Rodgers, ha devuelto la ilusión a sus aficionados gracias a un cambio notable en el estilo de juego producido por jóvenes jugadores que han llegado al club durante las últimas temporadas y que están dando mucho que hablar por toda Europa.
Jugadores como Coutinho, Sterling y Sturridge, sumados a la indudable habilidad goleadora de Luis Suárez, muy probablemente el mejor delantero centro en toda Europa de la temporada, destrozan las defensas inglesas gracias a llegadas rápidas y eficaces. La llegada de Philippe Coutinho a Anfield ha ayudado a Steven Gerrard a convertirse en un centrocampista con menos llegada que antes, más defensivo, pero no menos determinante. El eterno capitán del Liverpool ha pasado a ser un jugador de más contención, con menos aproximaciones al área, ayudando así a que el equipo sea, además de uno de los más peligrosos arriba, uno de los más sólidos atrás. El fichaje de Sakho, en mi opinión central titular en Francia junto a Mangala (Oporto), y la cesión del joven Cissokho (Valencia) ha aportado más potencia a la defensa de Rodgers, uno de los principales problemas del grupo en las últimas temporadas. Carragher no era el jugador que en Anfield acostumbraban a ver, y Skrtel necesitaba un jugador diferente a Agger (muy irregular) como compañero en el centro de la zaga. Además, sobretodo a principio de temporada, las participaciones de Kolo Touré permitieron al entrenador inglés disponer de otro gran central de calidad, aunque el de Costa de Marfil cada vez tiene menos minutos a causa de su bajo rendimiento en este tramo final.
En mi opinión, el único inconveniente que presenta esta joven y prometedora plantilla liderada por los goles de Suárez es la portería. Mignolet no parece un portero fiable para partidos de máxima competición europea (pensando ya en la temporada que viene) y su nivel en partidos clave esta temporada no ha sido el esperado si tenemos en cuenta las grandes temporadas que venía haciendo en el Sunderland. Es el aspecto a mejorar del club si quiere tener aún más opciones de disputar todos los títulos la próxima temporada.
Después del pinchazo de ayer del Chelsea y de la victoria de los reds ante el City en la jornada pasada, todo parece indicar que se llevaran la Premier, cosa que no sucedía desde la temporada 1989-1990. Vuelve un grande de Inglaterra por todo lo alto, y si no sucede nada extraño, el campeonato de liga será para ellos con todo merecimiento después de una gran temporada. ¡Que tiemble Europa, el Liverpool está de vuelta!
