El fútbol español está en un momento espectacular. A la gran final de Lisboa entre Atlético y Madrid, ahora también hay que añadir el triunfo del Sevilla ante el Benfica en el Juventus Stadium, llevándose su tercera Europa League (UEFA), confirmando que los éxitos de la Selección de los últimos años no son causalidad y que hay equipos del país que se encuentran en la élite del fútbol actual.
Hacia tiempo que no veía un partido de tanto desgaste en el centro del campo de ambos equipos. Se ha podido ver un choque muy intenso, dónde las defensas han estado a un nivelazo, a excepción de algun error al inicio del partido de la zaga y los pivotes del conjunto portugués. La clave de esto ha sido la solidez de los centrales de ambos equipos. Tanto Fazio y Pareja como Luisao y Garay no han dado opciones a los atacantes rivales, y ni el Benfica, que ha acabado jugando con tres delanteros de área, como el Sevilla, que terminó con Bacca y Gameiro (tocado) han llegado fácil a la portería rival.
La igualdad del enfrentamiento entre portugueses y españoles ha sido evidente esta noche en Turín, pero creo que el Benfica, favorito para mí antes de la final pese a las bajas clave de jugadores como Sálvio o Enzo Pérez en el medio, no ha mostrado su mejor imagen, la que lleva exhibiendo durante toda la temporada y que le ha hecho superar al poderoso Oporto en la Liga Sagres. Además, la baja forma de Cardozo, que ya ha perdido la titularidad en el equipo y no ha funcionado como revulsivo, y las dificultades de Lima y Rodrigo para encontrar espacios y generar peligro no han ayudado a desequilibrar este igualado choque. Por último, creo que un jugador tan importante como Gaitán en este equipo hoy ha estado lejos de su mejor versión.
Por la parte sevillista creo que la seguridad que han transmitido los dos centrales y el equilibrio que M'Bia (fuerza, músculo) y Rakitic (pausa, imaginación), que ha hecho una temporada sublime, aportan al centro del campo son vitales y el principal motivo por el cual el Sevilla ha llegado a esta cita y se ha llevado el título. Además, la falta de efectividad arriba ha sido compensada con una actuación estelar de Beto, parando dos penaltis en la tanda de lanzamientos desde los once metros y realizando una de las acciones de la noche ante Lima.
Los penaltis han decidido una final en la que cada conjunto ha jugado con sus armas. El Benfica acabo dominando y el Sevilla pagó la movilidad y presión de los primeros compases del partido, pero ni el bajón físico final ha impedido otro gran título de este club que se ha aficionado a ganar esta competición en los últimos años. Ya derrotó al Middlesbrough en 2006 y al Espanyol en 2007. Hoy la ha vuelto a lograr, confirmando que el gran momento del fútbol español de los últimos años no solo se ha conseguido por los éxitos de los dos gigantes, Barça y Madrid.