Holanda: En mi opinión, se trata del bajón de nivel de plantilla más importante de todos los combinados del continente en comparación con el Mundial de 2010. En Sudáfrica vimos una Holanda eficaz de cara a puerta y muy seria en defensa, con un gran papel de jugadores como Heitinga o el veterano Van Bronckhorst, que llegó a la final contra España planteándole un partido durísimo en el que tuvo opciones de ser campeona. Mucho han cambiado las cosas. Los de Van Gaal irán a Brasil con un bloque similar en ataque pero radicalmente variado en defensa. Jugadores jóvenes sin consolidar como Blind, Martins Indi o Jaanmat. La lesión de Strootman hace aún más necesaria una buena participación durante el campeonato de jugadores clave cerca de la portería rival, dónde Holanda sí destaca. Van Persie (tocado), Robben y Sneijder lideraran un combinado que no lo tendrá nada fácil para clasificarse para octavos.
Italia: Tras jugar la Euro de 2012 a un gran nivel y caer en la final ante una selección española que rozó la perfección táctica, y tras realizar una Confederaciones a un nivel notable, los de Prandelli sienten que este Mundial puede ser el momento de Italia. Habiendo mejorado su forma de jugar, que llevó a los italianos a un periodo de recesión durante las competiciones posteriores al gran éxito en el Mundial de 2006, el combinado liderado por el excelente Andrea Pirlo intentará acceder a la siguiente ronda en uno de los grupos más igualados del campeonato (Uruguay, Inglaterra y Costa Rica) a través de la confianza en una defensa expeditiva y segura en los últimos años (Bonucci, Barzagli, Chiellini, Pasqual,etc.) y en el potencial individual de jugadores de ataque como Balotelli, Candreva, Rossi (la gran duda para Brasil) o promesas como Insigne o Immobile. El combinado italiano promete, y creo que, como es habitual en todas las ediciones de la copa del mundo, alcanzarán las rondas finales porque se trata de un equipo de gran calidad y está dirigido por un entrenador al que le gusta el buen fútbol.
Inglaterra: Renovación importante la que ha sufrido la selección de Hodgson en los últimos dos años. La llegada a la élite del fútbol inglés de jugadores como Sterling, Sturridge, Shaw, Lallana o Barkley asegura la sustitución generacional de un combinado nacional poco exitoso en la última década. Además, el seleccionador inglés tendrá a su disposición los clásicos estandartes del equipo (Gerrard, Lampard, Rooney), con la excepción de Terry. Esta combinación entre jóvenes promesas y jugadores ya consolidados es la que puede hacer que sea el año de los ingleses. Para mí, será muy clave la calidad de las participaciones de Wilsheare y Henderson (buena temporada de ambos) y el nivel físico de Lampard y Gerrard, dos jugadores con menos recorrido del que tenían en su mejor momento. Si consiguen ser regulares atrás tendrán opciones de superar a Italia y Uruguay en la fase de grupos y quizás conseguir una esperada buena participación en el Mundial. La espera de este país está siendo excesiva si tenemos en cuenta el elevado nivel futbolístico de los jugadores que lo han representado en los últimos años.
Bosnia: Quizás no sea un país relacionado con el éxito en el mundo del fútbol, al menos en el de los últimos años, pero creo que llegan al Mundial con la opción de realizar una participación más que digna. Con la portería bien cubierta por Begovic (Stoke) y una defensa en la que destacan los nombres de Spahic y Salihovic, el combinado dirigido por Susic intentará apurar sus posibilidades a través de un centro del campo formado liderado por Pjanic (temporadón en la Roma) y jugadores de más contención y menos fama como Medunjanin. El principal peligro de este equipo se encuentra claramente en su línea más cercana a la meta rival: Dzeko (titular en el tramo determinante del City en la Premier) y Ibisevic (Stuttgart), dos jugadores de características diferentes pero que ya han demostrado que se complementan muy bien durante la fase de clasificación para la cita de Brasil. Como primeros rivales tendrán a Argentina (combinado con más nivel), Nigeria (superior físicamente pero no técnicamente) y Irán, en teoría la selección más fácil de batir. Confío en que esta selección hará un buen papel en este Mundial; seguro que no nos deja indiferentes.