Tras los dos últimos años de dominio alemán y en los que jugadores del bloque de la selección alemana han destacado en el fútbol europeo ayudando a lograr grandes éxitos para equipos como el Bayern o el Dormund podíamos suponer que el partido que la selección dirigida por Low iba a disputar ayer en Porto Alegre frente a Argelia buscando los cuartos de final de este Mundial iba a ser cómodo si esta mantenía el nivel mostrado en la fase de grupos. Pero no todo fue como los seguidores alemanes esperaban y los norteafricanos pusieron a los germanos en más de un aprieto.
Pese a que el combinado europeo dominó la posesión del balón durante casi todo el encuentro gracias a control de un Kroos algo apagado, los argelinos, gracias a su potencia, velocidad y atrevimiento en el uno contra uno, tuvieron más opciones de hacer daño cerca de la meta de Neuer de las que muchos pensaban momentos antes de que se diera comienzo a este choque entre equipos con estilos tan diferentes.
Alemania estuvo lenta, poco incisiva y jugó poco por banda, dónde Howedes y Mustafi no llegaron por miedo a dejar espacios excesivos a los veloces y hábiles Soudani y Feghouli. Ambos jugadores argelinos fueron los principales estandartes de su selección para enlazar con Slimani, que actuó de 9 y realizó una auténtica exhibición de fuerza, juego de espaldas y potencia de cara a la portería rival. El jugador del Sporting de Lisboa incomodó continuamente a Boateng y Mertesacker, que sustituía al lesionado Hummels. La primera parte fue un sufrimiento continuo para los alemanes.
Pero el cambio de Schurrle, que entró en el descanso por Götze como podría haber entrado por un mal Özil, lo varió todo. El desborde y la velocidad que el jugador dirigido por Mourinho en el Chelsea aportó a Alemania obligó a la línia defensiva a contenerse mucho más y reprimió la función creativa de los centrocampistas africanos. Gran acierto de Low.
Pese al dominió y ocasiones de los europeos durante los segundos 45 minutos, la prórroga llegó y el miedo aumentaba por momentos. Otra gran sorpresa en este Mundial era posible pero el físico no acompañó. Pese a que la gran mayoría de los jugadores de Argelia llegaban a la cita mundialista mucho más frescos que los alemanes a causa de que habían terminado terminado antes sus competiciones con sus respectivos clubes, el desgaste que la perfecta ubicación táctica que los argelinos habían llevado a cabo durante toda la segunda parte pasó factura y Alemania, liderada por un gran Müller, fue letal. Pese al 2-0 en el minuto 120, Argelia aún tuvo tiempo de anotar un merecido gol del honor que le permite marcharse de Brasil con la cabeza bien alta.
La falta de calidad de gran parte de la plantilla argelina permitió a los alemanes llevarse el encuentro pese a la notable falta de velocidad. Pese a ello, mucho deben mejorar los de Low si no quieren pasarlo muy mal en cuartos frente a Francia, equipo dónde el equilibrio entre calidad y potencia física está mucho más compensado. Rival de altura para los germanos, que nos mostrará cuál es el verdadero nivel de Alemania en la circulación de balón y si son necesarios jugadores más directos y veloces como Schurrle o Podolski en el once inicial de la gran favorita europea. El partido de cuartos puede ser una auténtica exhibición futbolística.