Últimas horas de este 2014. Acaba un año futbolísticamente interesante que nos ha dejado momentos emocionantes, espectáculo, equipos y jugadores a un gran nivel, sorpresas y decepciones. Desde JUGANDO DESDE ATRÁS creemos que estos son los puntos clave que resumen lo sucedido en los terrenos de juego durante los últimos 12 meses:
Un Madrid que ha vuelto a la cima. Guardiola y su revolucionario fútbol dejaron al Barça como líder de la élite mundial durante 4 gloriosos años para los blaugrana y el Madrid quedó desplazado a un segundo plano. Realmente ni Mourinho pudo con aquel equipo de ensueño pero Ancelotti lo ha cambiado todo. Su campaña pasada fue espectacular y logró mantener el vertiginoso ritmo ofensivo que Cristiano y compañía mostraban añadiendo una solidez defensiva que hizo a los blancos ganar la Champions y la Copa y convertirse en el equipo a batir de la actualidad.
El ''climax'' del partido a partido de Simeone. El 2014, con el ejemplo del Atlético de Madrid en España, nos ha dado un ejemplo más de la grandeza de este deporte. Hemos tenido la oportunidad de ver como un equipo que se encontraba lejos de tener los presupuestos de los clubes TOP en Europa se comió a los dos gigantes españoles en el campeonato liguero y llegó a la final de la Champions. El Cholo Simeone logró, mediante una intensidad frenética y asfixiante, tener capacidad para ganar a cualquiera (lo demostró contra Barça y Madrid) con una plantilla que hasta hace poco más de un año se encontraba lejos del nivel que ha llegado a mostrar. Sí, el Cholo hizo destacar a Costa, Koke, Arda, etc. pero lo logrado por los colchoneros durante este 2014 se debe al triunfo de una metodología basada en el trabajo y en mantener a los jugadores como bloque.
Bayern, PSG, Chelsea y Juve siguen reinando en el resto de Europa. Dejando de lado a los mejores equipos en España, hay que destacar la labor de estos auténticos reyes en sus países. Guardiola llevó al Bayern a ganar la Bundesliga sin excesivo esfuerzo aunque vimos como los alemanes fueron atropellados por los de Ancelotti en semis de Champions, hecho que demuestra que la superioridad de los de Múnich se ha equilibrado en relación a la temporada 2012/13. El PSG de un Ibra que ya va a menos ha seguido manteniendo su reinado en Francia, pese a que sigue estando a algún paso por debajo de tener opciones ante los lógicos semifinalistas europeos. Su hegemonía en la Ligue 1, respetando el buen trabajo de Bielsa en Marsella, parece lejos de serle cuestionada. Algo similar le sucede a la Juventus. Únicamente la Roma parece estar dispuesta a ponerle las cosas difíciles en la Serie A pero su nivel no es el del Barça, Madrid, Bayern y Chelsea. Este último se quedó sin Premier, sí, pero Mourinho ya se ha encargado de devolverlo al sitio de la tabla que merece por plantilla y por lo difícil que siempre ha sido derrotarle. El City, ganador de la última liga en Inglaterra fue mejor hasta verano pero sigue tirando excesivamente de individualidades. El Chelsea está muy bien, los citizens lo tendrán muy difícil para quitarle la Premier esta temporada.
¿Cuáles han sido las grandes decepciones? Creo que, además del caso del Barça, que luchó por Liga y Copa hasta el final y se quedo sin nada teniendo una plantilla descomunal, ha habido otros equipos que no tendrán un buen recuerdo de 2014. El Liverpool volvió a la élite inglesa y peleó por el título hasta las últimas jornadas pero su segunda mitad de año ha sido un auténtico desastre.Ni Rodgers sabe a que juegan y a estas alturas de campaña ya están fuera de Champions. Algo similar le pasa al Borussia de Klopp. Los de Dormund llegaron bien hasta mayo y le pelearon al Bayern el dominio en Alemania pero su inicio de temporada 2014/15 es irreconocible. Que nadie se confíe porque se trata de un equipo plagado de jugadores capacitados para luchar por la Bundesliga y por estar entre los 4/6 mejores del continente, pero ahora mismo están en puestos de descenso en liga. Desastroso. En Italia, Milán y Inter siguen dejando evidencias de que pasará mucho tiempo hasta que vuelvan a convertirse, de nuevo, en equipos temidos. Juego pésimo y excesiva responsabilidad para jóvenes promesas que, de momento, no remontan la delicada situación de ambos.
El Mundial coronó a Alemania, pero también dejó fracasos. Alemania, con un fútbol vistoso, cuidando el balón y siguiendo un sistema similar al que hizo grande a la España de 2008, 2010 y 2012, se llevó el Mundial de Brasil 2016. El juego combinativo de los de Low, apoyado por la potencia de hombres clave, hizo que fueran justos campeones. Ni una Argentina que se sustentó excesivamente en Messi pudo ganarle en la final. Por otro lado, Brasil, la organizadora, con aquel histórico e inolvidable 7-1 de Alemania en semis, se despidió de su Mundial con la sensación de haber desaprovechado el enorme potencial de una selección que Scolari no supo llevar. España, la otra gran decepción. Posesión sin profundidad y la demostración de que sigue jugando a un fútbol muy fácil de defender. O llega la renovación o el fiasco que vivieron los españoles en la fase de grupos se volverá a convertir en algo habitual.
El año de Cristiano. No es nada nuevo reconocer que Ronaldo y Messi están por encima de cualquiera. Ganan partidos y siguen dejando estadísticas espectaculares. Lo cierto es que 2014 ha sido el año de Cristiano. El portugués ha sido el principal partícipe de la gran temporada de su equipo y pese a su discreto Mundial ha sido más importante en su club que Messi. El argentino ha llegado a estar algo apagado, no ha sido su año. Pese a ello es el mejor jugador del mundo y tiene nivel para volver a ser el único gran rey del fútbol actual. Debemos dar las gracias a este deporte porque estamos pudiendo disfrutar de un duelo único entre dos auténticos astros.