Le costó. Durante el pasado año no vimos por Barcelona al Neymar que se esperaba ver y quizás su periodo de adaptación a un estilo de juego nuevo para él, más rápido y contundente se alargó demasiado pero el brasileño ya ha explotado. Tuvimos los primeros indicios en el Mundial, dónde debía ser el gran líder de la anfitriona y una de las principales aspirantes al título. Allí no se salió pero ya demostró que su calidad individual puede liderar a cualquier grupo y lo que llevamos de temporada lo corrobora.
El Tata Martino introdujo aspectos de fútbol directo y al espacio en el juego de un Barça que venía jugando en estático y éso favorecía a Neymar. El problema lo encontró en su posición, demasiado abierta a banda, dónde pierde efectividad. Uno de los elementos del estilo de Luis Enrique que está siendo más positivo para el equipo es la capacidad de hacer daño con espacios por delante, la capacidad de saber correr que años atrás no se veía y la estrella brasileña lo agradece. Arranca las jugadas muy pegado a banda pero las acaba cerca de portería y ésto es lo que le está ayudando a completar la genial campaña que está realizando. Neymar se encuentra, sin duda, en un momento mágico.
Pero, y para los que amamos este deporte, ¿qué es lo mejor de este fantástico estado de forma? Creo que Neymar no ha perdido su estilo. Sigue siendo ese jugador divertido de ver, que con un regate o una acción de desequilibrio puede revolucionar un partido y que hace que el espectador disfrute viéndole. El brasileño ha logrado mantener todo ésto a la vez que ha ganado eficacia en sus acciones, convirtiéndose en una pieza clave del Barça actual. Desborda, marca y asiste.
Con la fenomenal versión que estamos viendo de Neymar desde hace ya meses, el Barça tiene la oportunidad de aprovechar una línea ofensiva letal. Messi, con el que Neymar se está entendiendo a la perfección, lidera un ataque que espera al Luís Suárez de Liverpool, una versión que creo que llegará cuando el uruguayo gane algo de confianza. Si el nuevo delantero centro del Barça demuestra su facilidad de cara a puerta, Messi sigue siendo Messi y Neymar mantiene este nivel de forma propio del auténtico crack que es (apunta a TOP 3 mundial en los próximos años) el conjunto que dirige Luis Enrique no necesitará volver a deslumbrar al mundo con un juego exquisito. Bastará con conseguir ser sólidos atrás y seguir desquiciando defensas gracias al talento de estos 3 monstruos ofensivos, tal y como vimos en la vuelta de los cuartos de Copa en el Calderón.