Italia siempre ha sido país de fútbol. Y ya no solo de dominio internacional, sino que también ha destacado por el alto nivel de sus clubes. Grandes jugadores han pasado por equipos TOP como la Juve, la Roma, el Inter o el Milan, dejando al Calcio en el más alto nivel europeo durante las últimas décadas del siglo XX y la primera del XI. Precisamente estos últimos diez años fueron de éxito continuado en competiciones importantes para equipos de la Serie A gracias a las tremendas actuaciones de, además de la Juventus, los dos monstruos de la ciudad de Milán. Finales de Champions que acabaron con título, ligas italianas, entrenadores emblemáticos, estrellas orgullosas de vestir los históricos colores de ambos clubes, etc. Lamentablemente, parece que todo ésto queda ya muy lejos de la actualidad deportiva que hoy se vive en la segunda ciudad más grande del país.
Las cosas han cambiado por una de las grandes capitales del fútbol europeo. Desde 2011/12, ambos han vivido un auténtico bajón. Mal juego que ha acabado provocando desilusionantes e inesperados resultados. Tras décadas de hegemonía compartida con el mejor equipo de Turín, la campaña 2012/13 fue un avance de lo que ha acabado sucediendo. Inter fuera de Europa y Milan tercero a un auténtico abismo de la Juventus. 2013/14 cambió de papeles pero empeoró la situación. El Inter logró meterse en Europa League pero el equipo que ahora dirige el mítico Filippo Inzaghi acabó octavo. Frustración enorme. Con todo ésto hemos llegado a la campaña actual. Estamos en enero, Inter es décimo y Milan es onceavo, ambos a 23 puntos del líder, que no podía ser otro que la Juve, el gran beneficiado de la terrible situación que viven los dos equipos que comparten el Estadio Giuseppe Meazza.
Sí, todo está fatal por Milán, pero, ¿a que se debe esta catástrofe futbolísitca? Sabemos de sobras que el italiano no es el fútbol más vistoso y que el 90 % de los partidos se ganan gracias a jugar tácticamente ordenado. Ni Ancelotti, ni Capello, ni Leonardo jugaron un fútbol bonito en sus etapas como técnicos en el Milan. Lo mismo sucedió con Mourinho en el Inter. Resultadismo y confianza en las estrellas (de Sevchenko a Ibra por un lado y del propio Zlatan a Milito por el otro lado). Lo cierto es que esta simple regla no se cumple en la actualidad. Quizás, por juego, la situación de los nerazzurri sea algo menos delicada. Hombres como Icardi, Palacio o Handanovic han mantenido a flote al equipo, y los fichajes de Shaqiri y Podolski ilusionan. Hay una mínima confianza en que el talento individual de estos hombres saque el club adelante. Creo que para la plantilla que ahora mismo dirige Inzaghi la cosa está peor. Ménez es lo único salvable de lo que llevamos de curso y su llegada, junto a la contratación de Honda, parecía poder mejorar lo visto en años anteriores. Nada más lejos de la realidad. Tan solo Montolivo es capaz de ordenar un equipo que se divide en dos cada vez que pierde el balón y que, obviamente, no se muestra tan sólido atrás como hace 5 o 10 años. ¿La solución? O dejar paso a los jóvenes talentos (apunten el nombre de Hachim Mastour) o una importante inversión.
Ha llegado la hora de renovar el estilo de ambos clubes. Falta mucho fútbol y nuevos jugadores capaces de acercarse a repetir lo que Ronaldo, Recoba, Figo, Adriano, Pirlo, Sevchenko, Kaká, el propio Inzaghi o Zlatan Ibrahimovic lograron: dejar a la ciudad de Milán en la élite del planta fútbol. Parece ser que estamos lejos de ello y que tardaremos tiempo en volver a ver esa rivalidad entre ambos por estar en los más alto. Afortunadamente el fútbol deja sorpresas y ésta sería de las realmente agradables para todos los amantes de este deporte.
Las cosas han cambiado por una de las grandes capitales del fútbol europeo. Desde 2011/12, ambos han vivido un auténtico bajón. Mal juego que ha acabado provocando desilusionantes e inesperados resultados. Tras décadas de hegemonía compartida con el mejor equipo de Turín, la campaña 2012/13 fue un avance de lo que ha acabado sucediendo. Inter fuera de Europa y Milan tercero a un auténtico abismo de la Juventus. 2013/14 cambió de papeles pero empeoró la situación. El Inter logró meterse en Europa League pero el equipo que ahora dirige el mítico Filippo Inzaghi acabó octavo. Frustración enorme. Con todo ésto hemos llegado a la campaña actual. Estamos en enero, Inter es décimo y Milan es onceavo, ambos a 23 puntos del líder, que no podía ser otro que la Juve, el gran beneficiado de la terrible situación que viven los dos equipos que comparten el Estadio Giuseppe Meazza.
Sí, todo está fatal por Milán, pero, ¿a que se debe esta catástrofe futbolísitca? Sabemos de sobras que el italiano no es el fútbol más vistoso y que el 90 % de los partidos se ganan gracias a jugar tácticamente ordenado. Ni Ancelotti, ni Capello, ni Leonardo jugaron un fútbol bonito en sus etapas como técnicos en el Milan. Lo mismo sucedió con Mourinho en el Inter. Resultadismo y confianza en las estrellas (de Sevchenko a Ibra por un lado y del propio Zlatan a Milito por el otro lado). Lo cierto es que esta simple regla no se cumple en la actualidad. Quizás, por juego, la situación de los nerazzurri sea algo menos delicada. Hombres como Icardi, Palacio o Handanovic han mantenido a flote al equipo, y los fichajes de Shaqiri y Podolski ilusionan. Hay una mínima confianza en que el talento individual de estos hombres saque el club adelante. Creo que para la plantilla que ahora mismo dirige Inzaghi la cosa está peor. Ménez es lo único salvable de lo que llevamos de curso y su llegada, junto a la contratación de Honda, parecía poder mejorar lo visto en años anteriores. Nada más lejos de la realidad. Tan solo Montolivo es capaz de ordenar un equipo que se divide en dos cada vez que pierde el balón y que, obviamente, no se muestra tan sólido atrás como hace 5 o 10 años. ¿La solución? O dejar paso a los jóvenes talentos (apunten el nombre de Hachim Mastour) o una importante inversión.
Ha llegado la hora de renovar el estilo de ambos clubes. Falta mucho fútbol y nuevos jugadores capaces de acercarse a repetir lo que Ronaldo, Recoba, Figo, Adriano, Pirlo, Sevchenko, Kaká, el propio Inzaghi o Zlatan Ibrahimovic lograron: dejar a la ciudad de Milán en la élite del planta fútbol. Parece ser que estamos lejos de ello y que tardaremos tiempo en volver a ver esa rivalidad entre ambos por estar en los más alto. Afortunadamente el fútbol deja sorpresas y ésta sería de las realmente agradables para todos los amantes de este deporte.
Zlatan Ibrahimovic está de vuelta en AC Milán. DOBLETE del astro sueco para darle la victoria a los "rossoneri" en la casa del Cagliari.
ResponderEliminar12 Goles en 8 partidos en la Serie A 20/21. 5 DOBLETES con la camiseta del 'Diavolo' en lo que va de temporada.