Parecía difícil que se rompiera la hegemonía que Dormund y Bayern llevaban varios años imponiendo en Alemania. Y más después de aquella final de Champions en Wembley que ambos equipos germanos disputaron. Grandes jugadores, dos entrenadores de altura y un poder económico que da miedo. Pese a ello, y principalmente gracias a este poder económico, parece ser que el Wolfsburgo ha decidido intentar abrirse paso entre estos dos monstruos de la Bundesliga y está aprovechando a la perfección el pésimo estado de forma que los de Klopp mostraron hasta el parón navideño para colocarse como el segundo gran equipo del país del momento. Su 2015 está siendo espectacular.
Realmente, parece casi imposible que con jugadores como los que dirige Dieter Hecking al equipo le pudiera ir mal. Y más contando con la ayuda de uno de los patrocinadores más generosos históricamente hablando del mundo. Y es que el dinero que Volkswagen aporta a un club como el Wolfsburgo facilita mucho las cosas. De ahí que consigan fichajes destacados en el continente y estén formando un equipo competitivo que parece que hace olvidar los mediocres años que había vivido el club últimamente.
Pero centrémonos en lo futbolístico, que es lo que verdaderamente nos interesa en JUGANDO DESDE ATRÁS. El fichaje de Schürrle durante las vacaciones es la guinda del pastel. El último complemento perfecto a un grupo en el que ya destacaban hombres como Luiz Gustavo, para mí pieza más importante de lo que parece en la selección brasileña, Naldo, o Rodríguez, uno de los laterales más en forma de Europa ahora mismo. Los tres están siendo los claros líderes en tareas de contención y a la hora de defender. Por delante poco que contar, porque seguramente ya lo hayan oído todo. Los hombres de moda. De Bruyne como enganche, asistiendo, marcando, llegando al área y siendo letal al espacio. Probablemente una de las sorpresas más agradables de la temporada, tras su falta de protagonismo en el Chelsea de Mourinho. Si al belga lo combinas con un delantero que lo transforma todo en gol, las cosas son aún mejores. Y ese hombre es Bas Dost. El holandés está tocado por una varita mágica desde principios de año y ya lleva casi dos meses demostrando su facilidad en el remate a la primera. Un auténtico asesino dentro del área rival que ya lleva 10 tantos.
Ambos están ganando partidos en Alemania, pero no son los únicos que están jugando bien en el apartado ofensivo del equipo. Vierinha, tanto por banda como cuando actúa por el centro, sigue siendo el jugador desequilibrante e imaginativo que ya llevamos años viendo y jugadores como Caligiuri ayudan a Luiz Gustavo a ser el dueño y señor del centro del campo en cada partido. No quiero imaginarme ésto cuando Schürrle esté del todo adaptado (ya ha jugado minutos de calidad a un buen nivel).
Solidez defensiva en los minutos importantes, un centro del campo bien organizado y tres o cuatro hombres de un enorme talento individual en estado de gracia a la hora de atacar. Ésto está siendo el Wolfsburgo y con ello ya ha ganado partidos TOP como el que disputó contra el Bayern (victoria por 4-1) o el de ayer, en el que ganó al Leverkusen por 4-5 en un encuentro loco. No hacen mucho ruido pero créanme, estamos ante el segundo gran equipo del momento en Alemania a la espera de la remontada del Borussia, la cuál creo que llegará, y si sus jugadores siguen al nivel que están ahora mismo y se sigue fichando tan acertadamente como lo han hecho hasta ahora, el año que viene podemos hablar de algo grande en Champions.