Con la final disputada el viernes entre Alemania y Francia pusimos el punto y final a esta EURO SUB 17 que nos ha dejado jugadores interesantes, grandes equipos, golazos y mucho futuro. Además de, obviamente, una ganadora que ha arrasado de principio a fin. Sí, hablamos de la Francia de Jean-Claude Giuntini, un auténtico espectáculo.
Superior es el adjetivo que mejor define la participación de la selección gala en un torneo que se ha llevado con total justicia. Y es que Francia fue un rodillo desde la fase de grupos, en la que derrotó a Escocia, Rusia y Grecia logrando llevarse todos los puntos posibles. Luego llegaron los cuartos, en los que arrolló a una justita Italia, las semis, donde eliminó a la Bélcica de Azzaoui con un Zidane tremendo, y la final. Una final que representa a la perfección el papel de esta Francia demoledora en la Euro SUB 17 de Bulgaria.
El partido por la gloria enfrentó a los franceses con una Alemania que había estado muy sólida durante todo el torneo. Ni un gol recibido. Aspecto a destacar teniendo en cuenta la inexperiencia que solemos ver en la gran mayoría de los jóvenes jugadores que participan en competiciones de este tipo. Pero es que los germanos no han sido sólo una buena defensa. Passlack, Karakas y Eggestein iban a ser tres piezas difíciles de parar si combinaban cerca del área, teniendo en cuenta lo visto hasta la final. Pero nada pudieron hacer ante semejante combinado francés.
4-1 y ni una pequeña muestra de posibilidad para los alemanes. Todo gracias a otro partidazo más de un equipo que ha estado compacto atrás y ha matado a todas las defensas contrarias en acciones de ataque. Y todo gracias a un físico desbordante. Y es que esta Francia ha tenido, tiene y puede que tenga en el futuro un pequeño grupo de jugadores que hacen lo que quieren cuando rompen a correr o chocan con el rival. Quizás las diferencias se acentúan en edades tan precoces pero lo cierto es que Francia puede estar tranquila porque las cosas se están haciendo de forma correcta en términos de cantera.
Ikone desbordando en banda, el prometedor Boutobba que quizás no estuvo tan bien como esperábamos, Zidane bajo palos, el completo lateral Georgen, centrales como Upamecano o Doucoure y Edouard en punta. Un Edouard que ha enamorado a medio continente a base de gol (máximo anotador de la competición con 8) y de aparecer en los momentos clave. Rápido y fuerte. En resumen, una enorme promesa. Pero no sólo él, también el resto de jugadores que han formado parte de esta Francia ganadora y absoluta dominadora del panorama futbolístico en Europa. Al menos y de momento, de la categoría SUB 17. Veremos si, dentro de unos años, todo ello se traduce en buenos resultados y en el retorno de los galos al TOP mundial. Potencial hay, y de sobras.