2014/15, una temporada de despedidas. Éste podría ser un buen tírulo para recordar un curso que acabará con el adiós de un considerable número de grandes e históricos jugadores de peso importante en los últimos años del fútbol europeo. Y Gerrard, obviamente y como no podía ser de otro modo, pertenece a este grupo de clásicos que nos dejan.
El partido del sábado en Anfield entre el Liverpool y el Crystal Palace fue la gran fiesta de despedida de Steven. Y lo cierto es que, futbolísticamente hablando, de fiesta hubo poco para un equipo local que volvió a demostrar que es capaz de lo mejor y de lo peor. El 1-3 a favor de un Palace que no se jugaba nada fue una gran prueba de ello pero creo que el resultado, al fin y al cabo y al menos por un día, fue lo de menos para el club ''red''.
El campo lleno, el ambiente mágico de Anfield y toda la atención puesta en ese dorsal número 8 que por última vez iba a vestir esa camiseta roja en el legendario estadio del Liverpool. Todo para homenajear a un hombre que lo ha dado todo desde siempre por esos colores y que será recordado como, posiblemente, el icono más representativo de la historia del conjunto inglés. Y es que Gerrard era y es mucho más que un centrocampista de fútbol muy británico. Liderazgo, coraje y un muy buen nivel en los momentos importantes. Steven también era y es todo eso.
Con esta campaña, Gerrard pone el punto y final a una larga etapa de 17 años en el club de su vida. Lealtad en estado puro, una historia de amor por el conjunto de Merseyside que nunca olvidaremos gracias, en gran parte, a momentos increíbles. Y es que, ¿quién no recuerda aquella ''loca'' remontada del Liverpool contra el Milán en la final de Estambul? ¿Y su gol en la final de la FA Cup en 2006? Instantes para la posteridad.
Dicho todo ésto sólo queda dar las gracias a Gerrard por demostrar al mundo que este deporte es mucho más que un balón y 22 hombres corriendo tras él. Y cómo no, desearle suerte allá dónde vaya y haga lo que haga. Porque el eterno ''8'' del Liverpool se ha ganado, pase a pase, robo a robo y disparo a disparo, el respeto de todo el planeta.