Cuando lo improbable se convirtió en imposible

Parecía difícil, muy difícil, que el Athletic pudiera salir celebrando algo del Camp Nou. Y es que han pasado ya dos días de la final de Copa del sábado y todos dirán que acabó sucediendo lo más normal, pero seguramente, para los aficionados del equipo vasco, la cosa no arrancó del todo mal. El color rojiblanco del que se tiñó, por una vez, el Camp Nou y la ciudad de Barcelona, el arranque intenso de los 11 elegidos por Valverde y las primeras intervenciones de Herrerín dieron alguna esperanza a los bilbaínos. Pero ya lo dijimos en la previa, la palabra final la iba a tener el de siempre. Y el de siempre, una vez más, volvió a aparecer, convirtiendo la improbable victoria del Bilbao en Barcelona en algo del todo imposible. 

Messi mató toda ilusión existente en el Athletic con una jugada antológica. Una más para su extenso repertorio. Se cansó del ''kamikaze'' marcaje al hombre que Balenziaga intentó a toda costa sobre él, se fue de tres en banda, entró al área y encontró el hueco. Ese hueco que sólo ve él. Ese hueco que marca la diferencia y que semana tras semana le lleva a consagrarse como el más grande de todos los tiempos. Simplemente Messi. 


A partir de ahí y por si el dominio azulgrana no había estado siendo suficiente, la cosa se acabó de poner del todo blaugrana. Rakitic, Busquets y, con menor protagonismo, Iniesta, se hicieron con el medio y alimentaron sin cesar a los tres magos de arriba. Suárez volvió a dejar un verdadero recital de juego para los demás y Neymar intentó sacarle partida a la inexperiencia de Bustinza por la izquierda. Uno, dos y tres. Un 3-0 que le daba la segunda copa de las tres que buscará el Barça esta temporada. Un 3-0 que dejaba al Barça a un único partido de otro irrepetible triplete. Pero falta la Juventus.

Con la sentencia, la avalancha de los de Luis Enrique perdió intensidad y el Athletic ganó protagonismo. Un protagonismo, y en consecuencia un gol de Williams, que hace justicia. Quizás no tanto por la poco valiente propuesta de Valverde en esta final, pero sí por la participación de los ''Leones'' en esta Copa del Rey 2014/15 y por la demostración, una vez más, de que estamos ante un club grande con una afición enorme. Porque no dejaron de cantar, gritar y animar, y estas cosas son las que hacen de este deporte algo tan bonito en la mayoría de casos. 


En definitiva, otro título más para un Barça que da miedo y al que sólo le queda la conquista de Berlín (de la que hablaremos a lo largo de la semana). Sigue ese buen nivel defensivo y la perfección llevada a cabo en transiciones tras robo que acaban deciendo partidos. Si a ello le sumas que el equipo ha llegado muy fresco a los meses finales de campaña y que Messi hace lo que quiere cuando quiere te sale ésto, el equipo más temido y difícil de ganar del momento. Y a nosotros, los que lo vemos desde fuera, sólo nos queda disfrutar. Disfrutar del buen hacer de este equipo, de los grandes partidos vistos en abril, mayo y esa final de Champions que no defraudará y, obviamente, del mejor jugador del mundo. Porque debemos dejarnos de tonterías. Ni balones de oro, ni Pichichis, ni récords. Disfrutemos. Aprovechemos el momento porque no volveremos a ver nada igual. Ni semejante. 

This entry was posted on 1/6/15 and is filed under ,,,,,,,,,,. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.

Leave a Reply