Todo seguidor de esta Copa América que viera el partido de cuartos que enfrentó a Colombia y Argentina sabe que Jeison Murillo se salió. Pero no sólo en ese choque que acabó con la eliminación de los de Peckerman, sino en toda la competición. Porque Colombia no ha estado al nivel de la versión ''cafetera'' del pasado Mundial y pese a que en general debo decir que nos llevamos una decepción importante con la participación de esta selección, la colosal actuación de Murillo, junto al rendimiento de hombres como ''La Roca'' Sánchez y Ospina, se salva de toda crítica posible.
Haber jugado con Yepes al lado de Zapata en la zaga durante los partidos de esta Copa América 2015 habría sido un auténtico suicidio. Y es que el ex del Milán, ahora en San Lorenzo de Almagro, con sus 39 años ya a las espaldas, no podía ser de ningún modo garantía de solidez atrás a la hora de intentar parar líneas ofensivas que, como ya hemos visto en esta Copa América, suelen jugar un fútbol directo y buscan hacer daño a la espalda, al espacio. Pese a que Mario Yepes logró estar a un buen nivel en Brasil 2014 ya dejó evidencias de un considerable bajón físico y era el momento de buscar un sustituto. Tarea fácil para Peckerman, y más teniendo en cuenta que el aún inmaduro Balanta estaba lesionado de cara al torneo disputado en Chile.
Por sus notables últimas dos campañas liderando una defensa de carácter considerablemente físico con jugadores como Babin, Foulquier o Nyom, Murillo era el candidato ideal. Ni las lesiones han frenado la progresión de un central de tan sólo 23 años que pinta muy pero que muy bien. Y es que él fue una de las claves, pese a esa lesión que le mantuvo durante gran parte del invierno apartado de los terrenos de juego, para que este Granada que acabó comandando Sandoval se salvara por los pelos consiguiendo algo realmente meritorio, vista la situación que vivía el equipo hace escasos meses. Fuerte, rápido, potente y tácticamente ordenado, además de disponer de una salida de balón por la que no tiene que envidiar a nadie. Así es uno de los centrales con más futuro, creo, del fútbol sudamericano y la sensación defensiva de esta Copa América.
Es difícil que una joya de tanto potencial pueda mantenerse durante el tiempo en un club ''pequeño'' y con una limitada capacidad económica. Es por ello que en febrero, Granada e Inter de Milán cerraron el traspaso de Jeison para que el central colombiano vista la camiseta de uno de los históricos de la Serie A a partir de la próxima campaña. Un defensa de tremendas cualidades en un equipo que quiere olvidar estos últimos y decepcionantes años para volver a la élite que cree que le corresponde. Sin duda está fichando para ello. Kondogbia, el propio Jeison y los rumores sobre hombres como Perisic, Montoya, Salah o Jovetic se suman a una plantilla que puede dar mucho más de lo que ha dado últimamente (Shakiri, Kovacic, Guarín, Icardi...).