Habría sido fácil decantarse, siguiendo motivos épicos, por el bello lanzamiento de penalti de Alexis Sánchez que acabó con Argentina en la gran final de Santiago y dio a Chile su primer gran título internacional. De hecho, muchos medios no han querido ''romperse la cabeza'' y han optado por ello. En nuestro caso, la cosa no ha ido así.
Por fútbol y razones estéticas nos acabamos inclinando por ese decisivo gol de Eduardo Vargas en la segunda parte de la semifinal que enfrentó a la anfitriona y a la sorprendente Perú y que supuso el pase definitivo de los de Sampaoli a la final. Excepcional lanzamiento que sorprende a un portero mal colocado y que basta para ser elegido como el mejor gol del torneo en JUGANDO DESDE ATRÁS. Un torneo que, sinceramente, no ha dejado obras de arte pero sí fútbol que, al fin y al cabo, es lo que nos gusta.