Viendo cómo avanzó el mercado de fichajes en Inglaterra durante este último verano y el pésimo inicio de un Chelsea que sigue siendo una sombra del conjunto competitivo que dominó la Premier durante el pasado curso, parecía claro que Manchester iba a ser la ''ciudad candidata'' a esta Premier. Lo que pocos imaginábamos, viendo los problemas de regularidad del United durante las últimas temporadas, era que el equipo de Van Gaal fuera a ser capaz de mantener el ritmo de un City que parecía preparado para ser, al fin, ese equipo grande capaz de plantar cara en todos los partidos grandes, y no sólo en los de menor exigencia. Ha habido sorpresa.
Pellegrini y los Sky Blues no han arrancado nada mal pero ante West Ham, en el Etihad, y en White Hart Line ante el Tottenham ya vimos que por mucha plantilla que tengas cuesta romper con esa tendencia de equipo poco sólido y compacto que te ha acompañado durante ya demasiadas campañas. Siguen siendo el claro favorito al título, no nos engañemos, pero no podemos obviar a un Manchester United que, hasta ahora y por lo que a resultados se refiere, comienza a despertar miedo. ¿A qué se debe ese buen estado de forma y la buena racha por la que pasan si siguen siendo un equipo que no termina de practicar un fútbol que convenza?
A parte del efecto que un entrenador de la talla de Louis Van Gaal puede provocar en una plantilla, el United sigue en evolución y mejorando esos aspectos que le mantuvieron varias temporadas apartado de Europa. Es cierto que no juega un fútbol vistoso, creativo y pensado para controlar los partidos a través de la posesión del balón, pero si está demostrando tener pólvora arriba. lleva tiempo sin reforzarse con jugadores capaces de dirigir el juego por delante de la línea de centrales, aspecto que, como yo, gran parte del mundo del fútbol ha criticado, pero los recursos en ataque cada vez son más poderosos y lejos quedan ya, parece, esos encuentros en los que los de Old Trafford recurrían a hombres como Chicharito o el Falcao decepcionante de estos últimos años. Llegamos a ver a Fellaini, físicamente dotado para disputar balones en el área en situaciones límite de partido, como 9 titular durante varios partidos seguidos, algo que ejemplificaba a la perfección ese problema cerca de portería rival.
Martial, Rooney y Depay con hombres como Herrera o Mata (de lo mejor de los Red Devils en este inicio de temporada) por detrás. Cuesta que el balón llegue en condiciones y con ventaja para estos auténticos ''jugones'' y esta fue una de las causas de que estrellas como Di María no triunfaran en el Teatro de los Sueños, pero cuando lo hace el equipo rompe defensas con pases entre líneas y acciones individuales con bastante facilidad.
El fichaje de Darmian, la renovación de De Gea y el buen arranque de Shaw (hasta la lesión contra el PSV estuvo espectacular), juntamente con una mayor solidez de los centrales en comparación a meses pasados, han hecho que el conjunto de Manchester haya ganado atrás. Todo ello esencial si quieres competir por estar lo más arriba posible en una liga como la inglesa. Hasta el momento, a los de Van Gaal les está yendo bien. Líderes en la Premier y 4 victorias seguidas que hacen aumentar la esperanza en un equipo que sufre el riesgo de poder ''desinflarse'' en cualquier momento. Falta una fórmula, un sistema claro que evite esa total dependencia en hombres de arriba como Memphis (determinante, y aún lo será más) o el joven Martial (precios a un lado, a mi me está gustando, tanto con espacio como dentro del área). En definitiva, falta ese hombre en el medio que haga mejor a los demás y consiga ser ese jefe con balón, ese dueño de un centro del campo que todavía sufre etapas de anarquía y desorden. La duda es: ¿aguantar hasta mayo y depender de las individualidades hasta entonces o fichar en el mercado invernal al próximo ''director de orquesta'' de este Manchester United? Sí, la segunda parece un opción improbable, pero a la vez necesaria. Veremos que tiene preparado el bueno de Louis.
A parte del efecto que un entrenador de la talla de Louis Van Gaal puede provocar en una plantilla, el United sigue en evolución y mejorando esos aspectos que le mantuvieron varias temporadas apartado de Europa. Es cierto que no juega un fútbol vistoso, creativo y pensado para controlar los partidos a través de la posesión del balón, pero si está demostrando tener pólvora arriba. lleva tiempo sin reforzarse con jugadores capaces de dirigir el juego por delante de la línea de centrales, aspecto que, como yo, gran parte del mundo del fútbol ha criticado, pero los recursos en ataque cada vez son más poderosos y lejos quedan ya, parece, esos encuentros en los que los de Old Trafford recurrían a hombres como Chicharito o el Falcao decepcionante de estos últimos años. Llegamos a ver a Fellaini, físicamente dotado para disputar balones en el área en situaciones límite de partido, como 9 titular durante varios partidos seguidos, algo que ejemplificaba a la perfección ese problema cerca de portería rival.
Martial, Rooney y Depay con hombres como Herrera o Mata (de lo mejor de los Red Devils en este inicio de temporada) por detrás. Cuesta que el balón llegue en condiciones y con ventaja para estos auténticos ''jugones'' y esta fue una de las causas de que estrellas como Di María no triunfaran en el Teatro de los Sueños, pero cuando lo hace el equipo rompe defensas con pases entre líneas y acciones individuales con bastante facilidad.
El fichaje de Darmian, la renovación de De Gea y el buen arranque de Shaw (hasta la lesión contra el PSV estuvo espectacular), juntamente con una mayor solidez de los centrales en comparación a meses pasados, han hecho que el conjunto de Manchester haya ganado atrás. Todo ello esencial si quieres competir por estar lo más arriba posible en una liga como la inglesa. Hasta el momento, a los de Van Gaal les está yendo bien. Líderes en la Premier y 4 victorias seguidas que hacen aumentar la esperanza en un equipo que sufre el riesgo de poder ''desinflarse'' en cualquier momento. Falta una fórmula, un sistema claro que evite esa total dependencia en hombres de arriba como Memphis (determinante, y aún lo será más) o el joven Martial (precios a un lado, a mi me está gustando, tanto con espacio como dentro del área). En definitiva, falta ese hombre en el medio que haga mejor a los demás y consiga ser ese jefe con balón, ese dueño de un centro del campo que todavía sufre etapas de anarquía y desorden. La duda es: ¿aguantar hasta mayo y depender de las individualidades hasta entonces o fichar en el mercado invernal al próximo ''director de orquesta'' de este Manchester United? Sí, la segunda parece un opción improbable, pero a la vez necesaria. Veremos que tiene preparado el bueno de Louis.