A finales de setiembre, en un artículo en el que analizamos la situación de los dos Borussia de la Bundesliga, Dormund y Gladbach, comentamos lo mal que estaba ese mismo equipo que, meses antes, había enamorado a más de media Europa. Y es que el Mönchengladbach logró convertirse en la sorpresa positiva de la última liga alemana a base de un fútbol de altísimo nivel. Un fútbol que, desgraciadamente, no supo mantener en el presente curso. Favre dejó al equipo en la última posición de la tabla y dimitió. ¿La solución? André Schubert, técnico interino por la situación de emergencia, fue el encargado de tomar las riendas de un equipo que parecía tener difícil arreglo. Y digo parecía porque , al final, André lo cambió todo. Hasta la historia.
Si le explicas a cualquier aficionado del club del Borussia Park que en dos meses iban a pasar de ir últimos a estar terceros en Bundesliga tras ganar al todopoderoso Bayern de Múnich no te cree. Pero lo cierto es que esa es la realidad de un equipo que vuelve a ser de lo más competitivo. Schubert les ha devuelto esa solidez atrás que desapareció en las primeras jornadas de la temporada y que convirtió al Gladbach en un auténtico coladero sin importar quién fuera el equipo rival. Además, la aparición de Johnson como pieza clave en el medio, al lado de un Shaka que arrancó la campaña sin apoyo en el centro del campo, le ha dado al equipo ese oxígeno que necesitaba para respirar. Dos muestras de la inteligencia de un técnico que fue colocado para cubrir la situación de alerta y que en poco tiempo ya ha demostrado la inteligencia con la que ha gestionado una plantilla que individualmente está lejos de la élite europea. Dos muestras que, por otro lado, no han sido las únicas. Schubert ha sabido leer que Hazard aporta mucho cuando sale como revulsivo desde el banco, incluso más que cuando lo hace como titular, y que repartir minutos entre Raffael, Stindl y Drmic despierta al máximo el hambre de gol y las ganas de trabajar entre tus delanteros cuando no dispones en tus filas de un 9 capaz de ganar partidos por su cuenta.
Ese 3-1 ante el Bayern de Pep del pasado sábado fue la pieza final que le faltaba a un cambio descomunal. Sí, un resultado causado más por accidente de los de Guardiola que por dominio y presencia de los locales, pero lo cierto es que el Gladbach jugó un buen partido y aprovechó todo lo que tuvo. Sommer lo paró todo en el primer tiempo y después del descanso, en 15' de locura, los de Schubert sentenciaron con un recital de contraataques y de ganar espacios tras robo.
10 partidos en Bundesliga, 8 victorias y 2 empates. Sólo el City (se vuelven a enfrentar esta semana en Champions) ha logrado superar a este reconvertido Borussia de Schubert. Resulta obvio pensar que tarde o temprano el equipo volverá a tener fases de esa debilidad de la que ya pocos se acuerdan, aunque también es cierto que parecía bastante difícil que los ex jugadores de Frave pudieran despertar relativamente rápido de se accidentado arranque de campeonato y sólo hay que mirar la clasificación en Alemania.
Creo que nunca antes había visto un cambio de tendencia tan pronunciado en el mundo del fútbol, y menos con la llegada de un entrenador que ni siquiera tenía garantías de ser el definitivo. André Schubert, un hombre que hace meses dirigía al segundo equipo de los del Borussia Park y que como único logro destacable había logrado ascender al Padernborn a la segunda división germana, ahora es uno de los entrenadores de moda en Europa y le ha devuelto la ilusión a un club en el que todos pensaban que iba a ser una temporada de mucho sufrimiento. Con André, ahora todo se ve de otra forma, ¿no?
Ese 3-1 ante el Bayern de Pep del pasado sábado fue la pieza final que le faltaba a un cambio descomunal. Sí, un resultado causado más por accidente de los de Guardiola que por dominio y presencia de los locales, pero lo cierto es que el Gladbach jugó un buen partido y aprovechó todo lo que tuvo. Sommer lo paró todo en el primer tiempo y después del descanso, en 15' de locura, los de Schubert sentenciaron con un recital de contraataques y de ganar espacios tras robo.
10 partidos en Bundesliga, 8 victorias y 2 empates. Sólo el City (se vuelven a enfrentar esta semana en Champions) ha logrado superar a este reconvertido Borussia de Schubert. Resulta obvio pensar que tarde o temprano el equipo volverá a tener fases de esa debilidad de la que ya pocos se acuerdan, aunque también es cierto que parecía bastante difícil que los ex jugadores de Frave pudieran despertar relativamente rápido de se accidentado arranque de campeonato y sólo hay que mirar la clasificación en Alemania.
Creo que nunca antes había visto un cambio de tendencia tan pronunciado en el mundo del fútbol, y menos con la llegada de un entrenador que ni siquiera tenía garantías de ser el definitivo. André Schubert, un hombre que hace meses dirigía al segundo equipo de los del Borussia Park y que como único logro destacable había logrado ascender al Padernborn a la segunda división germana, ahora es uno de los entrenadores de moda en Europa y le ha devuelto la ilusión a un club en el que todos pensaban que iba a ser una temporada de mucho sufrimiento. Con André, ahora todo se ve de otra forma, ¿no?